Caleta Olivia

Cinco puñaladas en la cabeza y un fuerte reclamo de justicia: la familia denuncia que el agresor “se hace pasar por psiquiátrico”

El joven de 18 años que fue atacado a puñaladas el último fin de semana en el barrio Ceferino de Caleta Olivia permanece fuera de peligro y continúa recuperándose bajo seguimiento médico. Sin embargo, mientras avanza su evolución clínica, el caso suma nuevos capítulos y una fuerte denuncia pública de la familia, que cuestiona la situación procesal del acusado y reclama mayores medidas de seguridad.

Se trata de Carlos Guardo, quien recibió cinco puñaladas en la cabeza durante una agresión que, según relató, ocurrió de manera sorpresiva mientras se dirigía a practicar básquet, una actividad que realiza habitualmente.

“Gracias a Dios sigo acá. Tengo heridas cortantes y graves. Pensé que me iba a matar”, expresó el joven frente a los juzgados de instrucción, donde se presentó junto a familiares para exigir respuestas judiciales.

Según explicó, los estudios médicos realizados confirmaron una hemorragia leve, aunque sin fracturas ni fisuras en el cráneo. A pesar de ello, deberá continuar realizándose controles para descartar posibles secuelas neurológicas derivadas del ataque.

De acuerdo a su relato, el agresor —un vecino al que conoce desde la infancia— lo sorprendió desde atrás y comenzó a atacarlo sin previo aviso.

“Él me siguió por atrás y me empezó a cortar y apuñalar en la cabeza. Así de imprevisto”, afirmó todavía conmocionado.

Carlos aseguró además que nunca mantuvo conflictos previos con el acusado, aunque señaló que familiares del agresor le habían manifestado que éste venía sosteniendo acusaciones infundadas contra su familia desde hacía varias semanas.

“Yo me salvé, pero otra persona pudo haber muerto”, sostuvo.

“No es ningún loquito, sabía lo que hacía”

La madre del joven, Mari Soto, también apuntó contra el acusado y cuestionó que el caso pueda abordarse únicamente desde una perspectiva vinculada a la salud mental.

“Mi hijo tenía cinco apuñaladas en la cabeza. Él venía toda la semana diciendo que nosotros habíamos pinchado un caño de gas y le dijo a mi hijo que iba a volver a terminar lo que empezó”, denunció.

La mujer rechazó además la posibilidad de que el agresor sea declarado inimputable y expresó preocupación por el hecho de que permanezca internado y no detenido.

“No es ningún loquito. Él sabe bien lo que hizo. Planeó esto y después fue a contar lo que había hecho”, aseguró.

La familia también manifestó temor por una eventual liberación o fuga y reclamó custodia policial para resguardar su seguridad.

Hasta el momento, según indicó el propio Carlos Guardo, la única medida dispuesta por la Justicia fue una orden de alejamiento.

“Pedimos custodia porque este tipo sigue internado y no está preso. Temo por mi seguridad y por la de mi familia”, expresó.

Mientras aguardan avances judiciales, los familiares insisten en que el acusado debe afrontar un proceso penal y responder ante la Justicia si se comprueba su responsabilidad en el ataque.

“Queremos justicia, que no salga impune y que nunca más lastime a alguien”, concluyó el joven.

FUENTE: El Caletense

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