Guanacos en Santa Cruz: crece el debate por la presión sobre el ambiente y las alternativas de manejo

La presencia de guanacos en Santa Cruz vuelve a ocupar el centro de la discusión ambiental y productiva. El biólogo santacruceño John Stuart “Chacho” Blake cuestiona desde hace años el crecimiento de la población de la especie y sostiene que el desafío no radica en el guanaco en sí mismo, sino en la magnitud de sus poblaciones y su impacto sobre el ambiente.
Según sus estimaciones, la población provincial habría pasado de unos 600.000 ejemplares a comienzos de la década de 1990 a alrededor de 2 millones en la actualidad. En paralelo, distintos organismos y actores del sector agropecuario analizan alternativas para mejorar el conocimiento sobre la especie y avanzar hacia un manejo que contemple tanto la conservación como la actividad productiva.
Una mirada crítica sobre el modelo de conservación
En una entrevista con LU14 Radio Provincial, Blake cuestionó el enfoque de determinadas organizaciones ambientalistas y puso en discusión el papel de entidades internacionales con presencia en la Patagonia, entre ellas Fundación Rewilding Argentina y Wildlife Conservation Society (WCS).
El biólogo sostiene que parte del discurso conservacionista se construye principalmente para públicos urbanos y que no siempre contempla la realidad de los productores y pobladores rurales de la región.
También cuestionó la posibilidad de recuperar un supuesto equilibrio natural mediante la incorporación o expansión de predadores. Según su análisis, para ejercer una presión significativa sobre una población de guanacos serían necesarios miles de pumas, situación que podría incrementar la depredación sobre ganado ovino, potrillos y otros animales domésticos, además de generar potenciales conflictos con las personas.
Blake considera que el debate debe centrarse en información cuantitativa sobre las poblaciones, la disponibilidad de forraje y los efectos concretos sobre los ecosistemas.
Las cifras y el impacto sobre el forraje
La discusión también llegó a la denominada Mesa de Guanacos, que reunió en Río Gallegos a representantes del Consejo Agrario Provincial, la Dirección de Fauna, la UNPA, el INTA, el frigorífico Montecarlo y la FIAS.
Durante ese encuentro se presentó un análisis preliminar según el cual los guanacos representarían una parte significativa del consumo de forraje provincial al considerar el conjunto de la fauna silvestre y el ganado. Los participantes, sin embargo, plantearon la necesidad de profundizar el análisis para determinar con precisión si el porcentaje mencionado corresponde al forraje disponible o efectivamente consumido.
Los relevamientos realizados en 2023 por organismos provinciales, WCS Argentina e investigadores del CONICET estimaron una población de aproximadamente 2 millones de guanacos durante la estación fría y 1,8 millones durante la estación cálida.
El estudio abarcó 200.280 kilómetros cuadrados, equivalentes al 82% de la superficie de Santa Cruz, y contempló márgenes de incertidumbre del 15% para la medición correspondiente a la época fría y del 7% para la cálida.
Actualmente, la Comisión de Guanacos trabaja con una estimación cercana a los 2,5 millones de ejemplares. No obstante, los propios datos disponibles muestran que la evolución histórica de la población requiere ser analizada con cautela: si bien existe un crecimiento respecto de determinados relevamientos, no se confirmó con rigor científico un incremento entre algunos de los estudios realizados durante las décadas de 2000 y 2010.
El impacto sobre el pastizal, en discusión
Uno de los principales puntos planteados por Blake está relacionado con la competencia por el alimento entre guanacos, ganado y otras especies.
El especialista cuestionó algunas afirmaciones difundidas sobre las diferencias entre el pastoreo de guanacos y ovinos. Según explicó, ambos animales presentan características anatómicas que les permiten arrancar el pasto y sostuvo que el consumo de vegetación constituye un factor mucho más relevante que el pisoteo.
También puso en duda la idea de que los denominados “bostiaderos comunales” funcionen necesariamente como pequeñas islas de fertilidad. De acuerdo con su explicación, la concentración de materia orgánica y determinados componentes químicos puede impedir que esas áreas funcionen de la manera que suele describirse.
Estas afirmaciones forman parte de una discusión más amplia sobre la ecología del guanaco y son objeto de debate entre especialistas y organizaciones vinculadas a la conservación de la fauna patagónica.
Del conflicto ambiental al aprovechamiento económico
Frente a la discusión sobre la densidad poblacional, Santa Cruz también analiza alternativas de aprovechamiento económico de la especie.
El Ministerio de la Producción, Comercio e Industria trabaja junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y una consultora especializada en el desarrollo de una Indicación Geográfica para el guanaco santacruceño, dentro del Plan para el Manejo del Guanaco actualizado mediante el Decreto Provincial N.º 201/2025.
El objetivo de la certificación es asociar el producto con su origen geográfico, generar valor agregado y facilitar su posicionamiento en nuevos mercados.
En paralelo, el INTA desarrolla investigaciones sobre las características nutricionales de la carne de guanaco. La investigadora Carla Cepeda trabaja sobre animales adultos y juveniles y analiza, entre otros aspectos, la composición de ácidos grasos omega 3 y omega 6 en diferentes cortes.
Los resultados preliminares mencionados en el marco de estas investigaciones indican diferencias en el perfil de ácidos grasos, con resultados favorables en animales juveniles. La presentación de estos trabajos está prevista para noviembre, durante una mesa satélite del Congreso de la Asociación Patagónica de Agrociencias en Esquel.
El desafío de contar con mejores datos
Más allá de las distintas posiciones que existen alrededor del guanaco, uno de los principales desafíos identificados es mejorar la información disponible para tomar decisiones de manejo.
En ese sentido, la UNPA, el INTA y el Consejo Agrario Provincial trabajan en una plataforma que permitirá integrar registros históricos y actuales sobre la especie. La herramienta apunta a precisar, entre otros aspectos, el consumo real de forraje y aportar información para la planificación productiva y ambiental.
La discusión sobre los guanacos en Santa Cruz, así, se encuentra atravesada por diferentes intereses: conservación de fauna nativa, actividad ganadera, disponibilidad de forraje, investigación científica y desarrollo de alternativas comerciales.
En ese escenario, las posiciones de Blake constituyen una de las voces críticas del debate, mientras organismos científicos, autoridades provinciales, productores y organizaciones ambientales continúan analizando cuál debería ser el modelo de manejo para una de las especies emblemáticas de la Patagonia.



