Inicio de clases en la Patagonia: Santa Cruz arranca con paro y crece la tensión en la región

El comienzo del ciclo lectivo 2027 en la Patagonia estará marcado por escenarios dispares y negociaciones salariales aún sin resolver en varias provincias. Mientras Santa Cruz ya confirmó un paro docente para el inicio de clases, Río Negro y Chubut mantienen conflictos abiertos, y Neuquén aparece como la única jurisdicción con previsibilidad tras haber alcanzado un acuerdo salarial.
En Santa Cruz, el gremio docente resolvió no iniciar las clases y convocó a un paro de 48 horas a partir del 25 de febrero. La medida fue definida en un Congreso Extraordinario ante la falta de una convocatoria formal a paritarias salariales y laborales. Desde el sector reclaman una actualización automática de los salarios en función de la inflación y expresaron preocupación por posibles cambios en cargos y estructuras que, según sostienen, podrían afectar la estabilidad laboral.
Este escenario posiciona a la provincia como la más conflictiva de la región en la antesala del inicio escolar. Por el momento, el Gobierno provincial no presentó una nueva oferta integral, aunque continúan las instancias de diálogo técnico.
En Río Negro, el ciclo lectivo ya comenzó de manera parcial y el inicio general está previsto para el 2 de marzo. Sin embargo, el gremio docente mantiene el estado de alerta y advirtió que podría adoptar medidas de fuerza si no se mejora la propuesta salarial vigente. El reclamo principal se centra en la pérdida del poder adquisitivo frente al avance de la inflación.
Una situación similar se vive en Chubut, donde el inicio de clases dependerá del resultado de las negociaciones paritarias en curso. El Ejecutivo provincial ratificó su intención de garantizar el calendario escolar, pero el conflicto salarial sigue abierto y sin una definición concreta.
El caso distinto es el de Neuquén, donde el gobierno logró cerrar un acuerdo con el gremio docente que contempla actualizaciones salariales automáticas atadas al índice de inflación. Este esquema brinda mayor previsibilidad y permitiría el inicio normal del ciclo lectivo, al menos en el corto plazo.
De esta manera, el arranque de clases en la Patagonia estará condicionado por el resultado de las negociaciones salariales, en un contexto donde los reclamos por recomposición de ingresos vuelven a poner en tensión el calendario educativo en gran parte de la región.



