Santa Cruz

Represas en Santa Cruz: gestiones activas, pero las obras siguen paralizadas

La reactivación de las represas hidroeléctricas Jorge Cepernic–La Barrancosa y Néstor Kirchner–Cóndor Cliff volvió a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno de Santa Cruz. Sin embargo, pese a las gestiones anunciadas y a la existencia de financiamiento disponible, las obras continúan completamente detenidas, a la espera de definiciones políticas por parte del Gobierno nacional.

Los proyectos, considerados estratégicos tanto para la provincia como para el sistema energético del país, permanecen paralizados desde diciembre de 2023. Desde el Ejecutivo provincial aseguran que las negociaciones con los capitales chinos avanzan, pero advierten que sin la habilitación efectiva de Nación, el reinicio de los trabajos sigue sin fecha concreta.

A fines de diciembre se concretó una transferencia de 150 millones de dólares provenientes de bancos chinos. De ese total, 136 millones ya ingresaron al país y el resto quedó destinado a la importación de equipamiento. El desembolso fue presentado como una señal clave para destrabar el proyecto, al tratarse de fondos específicamente asignados al complejo hidroeléctrico.

No obstante, la situación en el terreno no muestra avances. La represa Jorge Cepernic mantiene un grado de ejecución cercano al 42%, mientras que Cóndor Cliff apenas supera el 20%. No hay movimiento de maquinaria ni reactivación de tareas esenciales, como el hormigonado o el montaje electromecánico.

El reclamo también llegó al Congreso. La semana pasada, el senador santacruceño José María Carambia cuestionó la demora del Banco Central en liberar los fondos comprometidos y advirtió que, sin ese paso, la empresa china Gezhouba no puede reactivar la obra. Según el legislador, la paralización impacta de manera directa en el desarrollo económico, la inversión y el empleo en la provincia.

Carambia remarcó que la represa Jorge Cepernic es una obra clave para la generación de energía limpia y el crecimiento de Santa Cruz, y reclamó una decisión urgente del Gobierno nacional. “Sin fondos no hay represas. Sin represas no hay desarrollo”, sostuvo.

Desde el Gobierno provincial coinciden en el diagnóstico. Funcionarios remarcan que existe voluntad política para retomar los trabajos, pero reconocen que sin la transferencia efectiva de los recursos el proceso no puede ponerse en marcha. El ministro de Trabajo, Juan Mata, señaló recientemente que la reactivación implica “procesos técnicos y financieros complejos”.

Otro punto crítico es la situación laboral. Las conversaciones con la UOCRA para reincorporar a unos 1.800 trabajadores continúan abiertas, aunque sin acuerdos cerrados. Desde la provincia admiten que, sin un cronograma claro avalado por Nación, las negociaciones quedan en suspenso.

El estancamiento contrasta con la magnitud del proyecto: el financiamiento total supera los 4.700 millones de dólares y ya se ejecutaron alrededor de 1.850 millones. Además, el Presupuesto Nacional 2026 incluye partidas específicas para estos aprovechamientos hidroeléctricos, lo que refuerza la distancia entre los anuncios y la ejecución real.

En Santa Cruz, la lectura política es clara: mientras el Gobierno provincial busca mostrarse activo y presionar por la reactivación, el Gobierno nacional mantiene una postura marcada por la indefinición, prolongando la incertidumbre económica y postergando una obra clave para la soberanía energética del país.

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