Nico, el perro empetrolado continúa con una recuperación delicada

El animal, rescatado tras quedar atrapado en una laguna de petróleo en Comodoro Rivadavia, permanece internado y atraviesa un complejo tratamiento de descontaminación. Un especialista en animales afectados por hidrocarburos se incorporó al equipo veterinario.
Nico continúa luchando por recuperarse luego de haber sido rescatado tras quedar atrapado en una laguna de petróleo en Comodoro Rivadavia. El perro permanece internado y, si bien su estado continúa siendo delicado, se encuentra estable y recibe un tratamiento intensivo para retirar progresivamente el crudo que cubrió gran parte de su cuerpo.
El rescate fue realizado por vecinos y bomberos, quienes lograron sacar al animal de la zona contaminada y trasladarlo de urgencia a una clínica veterinaria. Allí comenzó un proceso de estabilización y limpieza que requiere cuidados específicos debido a la exposición a los hidrocarburos.
Un tratamiento lento y complejo
La recuperación de Nico requiere avanzar de manera gradual. Según explicaron desde el equipo que lo atiende, el petróleo debe ser retirado progresivamente para evitar que el proceso de descontaminación provoque mayores lesiones en la piel o afecte aún más su organismo.
En este contexto, se incorporó al tratamiento un veterinario especializado en animales afectados por hidrocarburos, quien supervisa la etapa de descontaminación y las distintas medidas destinadas a favorecer la evolución del animal.
Una vez que logre superar esta primera etapa, Nico deberá iniciar un proceso de rehabilitación, que será clave para su recuperación integral.
Continúa la campaña para ayudarlo
Mientras el equipo veterinario trabaja en su recuperación, vecinos y proteccionistas mantienen una campaña solidaria destinada a reunir fondos para afrontar los gastos médicos y conseguir los insumos necesarios para acompañar el tratamiento.
El caso de Nico generó preocupación y movilización entre quienes participaron de su rescate y organizaciones proteccionistas de la zona, que siguen de cerca su evolución.
Por el momento, el perro permanece estable, aunque su estado requiere atención permanente. La recuperación será lenta y dependerá de cómo responda su organismo al proceso de descontaminación y a las posteriores etapas de rehabilitación.



