Tensión en el Concejo Deliberante por el bono a municipales: el proyecto fue archivado y hubo fuertes cruces

Una jornada marcada por reclamos, gritos y un clima de máxima tensión se vivió en el Concejo Deliberante tras la definición sobre el proyecto que impulsaba un bono extraordinario para trabajadores municipales. La iniciativa, que había sido aprobada previamente y luego vetada por el intendente Pablo Anabalón, finalmente fue enviada a archivo luego de no reunir los votos necesarios para insistir con su aprobación.
La sesión se desarrolló bajo una fuerte presión social y sindical. En el recinto estuvieron presentes representantes del Frente Sindical, trabajadores municipales, jubilados y grupos de desocupados autoconvocados, quienes aguardaban respuestas sobre distintos reclamos laborales, salariales y previsionales.
Uno de los momentos centrales del debate lo protagonizó el concejal Carlos Morón (h), quien defendió la propuesta y rechazó las críticas sobre un supuesto impacto negativo en las cuentas municipales. El edil aseguró que el proyecto surgió a partir del reclamo de trabajadores que “no llegan a fin de mes” y sostuvo que el municipio cuenta con recursos suficientes para afrontar el pago.
En ese contexto, Morón cuestionó la decisión política del Ejecutivo y lanzó una frase que generó repercusión: “¿Es más importante Abel Pintos que 800 empleados municipales?”, en referencia a los fondos destinados a espectáculos frente al costo estimado del bono extraordinario.
Por su parte, el concejal Marcos Flores justificó su abstención y explicó que su postura respondió a cuestiones vinculadas al alcance legal del veto aplicado por el Ejecutivo municipal. Antes de la votación solicitó la lectura de un dictamen jurídico elaborado por el asesor legal del Concejo.
“Yo no voy en contra, me abstengo. Tengo que ser responsable”, expresó Flores durante la sesión. Sin embargo, sus declaraciones provocaron reacciones inmediatas entre empleados y jubilados presentes.
La definición llegó con una votación nominal que dejó al proyecto sin posibilidades de avanzar. Juan Silva, Jonathan Sandoval y Carlos Morón (h) votaron a favor de insistir con la iniciativa, mientras que Tamara Vera y Marcos Flores optaron por abstenerse. Al necesitarse cuatro votos afirmativos, el expediente fue enviado a archivo.
Tras conocerse el resultado, el clima dentro del recinto escaló rápidamente. Hubo insultos y fuertes cuestionamientos dirigidos especialmente a los concejales oficialistas. Ante la tensión, el presidente del cuerpo, Juan Silva, resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta intentar normalizar la situación.
Mientras algunos concejales salieron a dialogar con manifestantes, otros permanecieron resguardados en sus oficinas. Horas más tarde trascendió que el cuarto intermedio se extendería hasta la jornada siguiente.
En paralelo, también surgieron versiones sobre reuniones entre dirigentes sindicales y autoridades municipales, aunque hasta el momento no hubo información oficial sobre posibles encuentros ni sobre los temas abordados.
El conflicto por el bono extraordinario volvió a exponer la tensión existente entre trabajadores, gremios y el Ejecutivo local, en un escenario donde las discusiones salariales siguen ocupando el centro de la agenda política y social.



