Tras la tragedia de los hermanos José y Leo, rescatistas pidieron no ingresar al río Gallegos

Integrantes de los equipos de rescate que participaron de la búsqueda en Palermo Aike explicaron los riesgos que presenta el río, entre ellos las fuertes corrientes, las bajas temperaturas y los desniveles del fondo. También reclamaron mayor conciencia sobre la peligrosidad de la zona.
Luego de cinco días de búsqueda de los hermanos José y Leo, cuyos cuerpos fueron hallados el jueves 29 de octubre tras ser arrastrados por la corriente del río Gallegos, integrantes de los equipos de rescate volvieron a advertir sobre los riesgos de ingresar al agua en el sector de Palermo Aike.
El comisario mayor Pablo Aguirre, jefe del Departamento de Rescate y Salvamento de la Superintendencia de Bomberos de la Policía de Santa Cruz; Diego Castellanos, jefe de la División Grupo Especial Zona Sur; y Mauro Alderete, integrante del equipo, hablaron sobre el operativo en una entrevista con Radio LU12 AM 680.
Corrientes, bajas temperaturas y poca visibilidad
Durante la entrevista, Aguirre explicó que las condiciones del río pueden cambiar y generar situaciones de alto riesgo. Detalló que las corrientes son intensas y persistentes, mientras que las variaciones del fondo producen desniveles y pozones que, en el sector donde ocurrió la tragedia, pueden alcanzar entre dos y siete metros de profundidad.
A esos factores se suman las bajas temperaturas, la escasa visibilidad bajo el agua y la presencia de algas, raíces y ramas, elementos que también complican las tareas de búsqueda y rescate.
Los rescatistas remarcaron que estas condiciones hacen que el lugar sea peligroso incluso para quienes cuentan con preparación y equipamiento especializado. Por ese motivo, insistieron en que no se debe ingresar al agua en esa zona.
El pedido de los equipos de rescate
Alderete fue contundente al describir el lugar: señaló que no es un balneario ni un espacio habilitado para bañarse. En tanto, Aguirre pidió que la comunidad tome conciencia del peligro y respete las advertencias colocadas en el sector.
El jefe del Departamento de Rescate y Salvamento también cuestionó que algunas señalizaciones de advertencia hayan sido retiradas, lo que dificulta las tareas de prevención.
Además, los integrantes del operativo explicaron que las búsquedas requieren planificación, coordinación y descanso del personal, ya que las condiciones del entorno pueden poner en riesgo también a los propios rescatistas.
Tras la tragedia, el mensaje de los equipos de emergencia apunta a reforzar la prevención y evitar nuevos episodios en un sector del río que presenta riesgos importantes para quienes ingresan al agua.


