“Los trabajadores de SIPGER lo dejaron sin saludo a Claudio Vidal”

Tras los fuertes cuestionamientos de Nallib Rivera, trabajadores petroleros de SIPGER le habrían negado el saludo al gobernador durante una asamblea en Las Heras. La escena fue interpretada como una señal del creciente distanciamiento entre el sindicato y el mandatario provincial.
La tensión entre el Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER) y el gobernador Claudio Vidal sumó este martes un nuevo capítulo en Las Heras.
Durante una asamblea de trabajadores petroleros de la empresa EXE, el secretario adjunto de SIPGER, Nallib Rivera, volvió a expresar fuertes cuestionamientos contra el mandatario provincial. Pero, más allá de sus declaraciones, una escena durante la jornada llamó particularmente la atención: trabajadores vinculados al gremio habrían evitado saludar a Vidal.
El gesto, que rápidamente comenzó a ser interpretado como una señal política, expuso el nivel de tensión que atraviesa actualmente la relación entre el Gobierno provincial y uno de los principales sindicatos de la actividad hidrocarburífera.
“Nosotros lo pusimos y también lo podemos sacar”
Rivera fue contundente al referirse al vínculo entre el sector petrolero y Vidal y lanzó una frase que sintetizó el malestar existente dentro del gremio: “Nosotros lo pusimos y también lo podemos sacar”.
La declaración dejó en evidencia un cambio en la relación que durante años había tenido al dirigente petrolero y al actual gobernador compartiendo espacios y respaldos políticos.
Ahora, desde el sindicato aparecen cuestionamientos cada vez más duros hacia la gestión provincial, particularmente en relación con la situación de la actividad petrolera, el empleo y las condiciones que atraviesan los trabajadores.
Una imagen que buscó mostrar el quiebre
En ese contexto, el episodio ocurrido durante la asamblea adquirió una fuerte carga simbólica.
El supuesto desplante al gobernador, en un ámbito compuesto por trabajadores petroleros, fue leído como una demostración del malestar que existe en las bases del sector. De confirmarse que se trató de una negativa deliberada a saludar al mandatario, la escena marcaría un nuevo punto de tensión entre Vidal y el sindicato que conduce Rafael Güenchenen.
La disputa ya no parece limitarse a declaraciones públicas de los dirigentes. El enfrentamiento comienza a trasladarse a los espacios donde participan directamente los trabajadores.
La ruptura con el sector petrolero, cada vez más visible
El vínculo entre Vidal y el sindicalismo petrolero fue determinante durante buena parte de su trayectoria política. Sin embargo, el escenario actual muestra una relación cada vez más distante.
Las declaraciones de Rivera y las expresiones surgidas desde el ámbito sindical plantean una pregunta inevitable: ¿se terminó definitivamente la alianza política entre Vidal y el sector petrolero que contribuyó a llevarlo a la Gobernación?
Por ahora, el mensaje de SIPGER parece ser cada vez más claro: el respaldo que alguna vez existió no es un cheque en blanco.
Y en Las Heras, una asamblea de trabajadores terminó dejando una imagen que, más allá del saludo o la ausencia de él, funciona como símbolo de un quiebre político que promete nuevos capítulos.



